30 de agosto, 2009
mi kerida ysiempre recordada elisita sé que este tiempo no a sido facil para tí pero espero k tu trabajo te fortalesca y te de el ánimo de seguir adelante y de poder disfrutar de la indepenencia k significa y t brinda .este tiempo pera mi es muy dificil por los problemas que la vida me da como sabras maria esta embarasada pork así lo quizo y creo k no le importo nada solo salir con su gusto y ahora a enfrentarse a la vida de esta forma me duele muxo y ya no puedo hacer nada solo esperar y ver lo k ahora sigue en fin tengo muxas cosas en la cbeza y no se k hacer cuidate cariño y sigue adelante se k alcansaras tus metas soñadas a una cosa mi mamá no sabe de la noticia no se lo dige para evitarle problemas de salud un besito te kiero muxo con todo mi cariño tu tía angela
4 de septiembre, 2009
Tia,
Te he estado escribiendo hace días pero ya he empezado y borrado las frases mil veces. Todo es tan confuso para mí como para ti. Al parecer ser mujer es una dualidad constante entre maldición y bendición...
La bendición es que podemos traer vida al mundo. La maldición es que traemos vida a un mundo imperfecto.
La bendición es que somos maternales, suaves y comprensivas. La maldición es que la sociedad nos condena a ser así.
Y por ser suaves y porque podemos traer vida al mundo... muchas veces nos embarazamos demasiado jóvenes. Es el efecto de decir siempre Sí. La innata fé que le tenemos a las personas que nos rodean nos puede convertir en títeres y terminar siendo expulsadas del paraíso.
Como muchas otras mujeres, mi hermana ha decidido tener a su hijo. Tiene muchas cosas en su contra. Es joven y todavía inmadura. Depende del dinero de otras personas. Su pareja no es una persona estable. Y no tiene un norte en la vida. Con todo este panorama, me preocupa que su vida se reduzca a ser un animal mamífero que piense que la bendición de tener hijos es la mejor cualidad de la mujer.
Personalmente, y por lo tanto no deseo hablar por nadie más, pienso que la mejor cualidad de la mujer es su capacidad de levantarse con cada caída, con cada enfermedad, con cada problema, y además jalar a un monton de personas con ella hacia adelante... siempre hacia adelante.
Como la mujer que soy, no puedo ver más que luz al final del tunel. No puedo sentir más que amor y preocupación por nuestra criatura que esta a punto de tener otra criatura. No puedo dejar de pensar en que sólo quiero lo mejor para las mujeres que me rodean, que conozcan la felicidad y el amor verdadero. Sólo puedo desear paz y libertad a mis hermanas.
Sólo quisiera que la bendición de ser mujer no fuera tan antagónica a su maldición.
Te quiero mucho
Elisa
Quiero ser ingeniera